sábado, 24 de junio de 2017

203. GUERRA DE CLANES


Pasa entre las plantas como entre los humanos, que unas pocas familias lo copan prácticamente todo. En esta foto de un paseo de Jerez se observa un alineamiento de parterres abandonados donde crece espontáneamente la maleza. Si se mira con detalle, hay relativamente poca diversidad de especies, sobre todo verrucarias, verdolagas, cenizos, setarias y gramas, todas ellas representantes, a escala modesta, de dos de los principales clanes de plantas presentes en todas las zonas del planeta.
Las setarias y las gramas pertenecen a la gran familia de las Gramíneas, del clan de las Liliópsidas. Estas especies compiten por el espacio reducido de los parterres con las verrucarias, las verdolagas y los cenizos, de la gran familia de las Astéridas, del clan de las Magnoliópsidas. Es difícil saber quién lleva las de ganar en esta contienda que se repite en cada rincón del planeta desde hace milenios.
Las Gramíneas son menos evolucionadas que las Astéridas, en el sentido en que aquellas están más próximas que éstas respecto al linaje ancestral de las plantas. Las Gramíneas conforman una familia muy rancia, por decirlo así, de mucho abolengo. Entre ellas hay especies fundamentales para la civilización humana como el maíz, el arroz, el trigo y la cebada. Las Astéridas, por su parte, comprenden especies de enorme importancia económica y cultural como el girasol, la patata, el olivo y los crisantemos.
Un parterre abandonado, pese a su carácter transitorio y efímero, es mucho menos azaroso de lo que puede parecer a priori. Observar con atención sus cambios según las épocas del año y la intervención de los ciudadanos y los animales urbanos permite al paseante atento ser testigo del proceso de crecimiento y adaptación de las plantas y a la vez descubrir la historia evolutiva de éstas en relación con la historia de nuestra cultura.

sábado, 17 de junio de 2017

202. TESTIGOS MUDOS

“Sois los testigos del África inmortal, 
los testigos del mundo nuevo que será mañana” 
[Léopold Sédar Senghor] 



Esta mañana estuve admirando el diseño de las flores de mi Rotheca myricoides. Esta especie procede del Este de África. Me pregunto de cuántas cosas serán testigos mudos en esa región del mundo...


201. GIRASOLES


Las plantas se mueven buscando el sol para algo más que para obtener energía: ellas saben, de alguna manera, que el sol es necesario para producir y potenciar esplendidos colores. Y los colores no son respuestas sino llamadas; son llamadas que las plantas nos dirigen específicamente a nosotros los animales. 
Los colores son preguntas que esperan respuesta. 
Con esta idea, ayer por la mañana temprano salí a pasear por la campiña. Me detuve en el borde de un campo de girasoles para escuchar sus preguntas amarillas...

sábado, 10 de junio de 2017

200. EL JARDÍN DE MEMORIA

Detalle de mi jardín ayer por la tarde, donde conviven especies vegetales procedentes de varios continentes.

En un jardín andaluz se puede reconocer la cuenca entera del Mediterráneo, pero a escala diminuta. Por un lado, como ella, se trata de un espacio limitado, archiconocido y muy vigilado. En efecto, el jardinero sabe de memoria lo que crece en cada punto, incluso en aquellos espacios abandonados por necesidad o por pereza. Además, el jardinero está permanentemente al corriente de cuanto acontece en su jardín, con la salvedad de que no requiere para ello de un costoso sistema de satélites.
Por otro lado, el jardín andaluz, como la cuenca del Mediterráneo, se caracteriza por una enorme diversidad biocultural, acogiendo incluso numerosas especies venidas de otras partes del mundo. Las diferentes especies, autóctonas y foráneas, compiten entre sí por los recursos del territorio en desigualdad de condiciones, conviviendo en una paz frágil que depende en proporción directa de las habilidades del jardinero para gestionar tal diversidad.
El concepto de jardín de memoria implica aceptar que el ecosistema de un territorio, por muy pequeño que sea, es el resultado de un flujo incesante de vegetales, de humanos, de otros animales, cada uno de los cuales imprime en el territorio su propia huella, guardando para siempre la memoria de su paso. 

sábado, 3 de junio de 2017

199. FIN DE SEMANA VERDE EN ROMA


Al poco de llegar a Roma, paseando por la via Merulana encontré este huerto urbano plantado en el alcorque de un árbol.



En el laberinto de callejas del centro de la ciudad se encuentran numerosos rincones verdes, floridos y perfumados:



Los monumentos y la vegetación rivalizan en belleza, conformando un espacio armónico:



 Vale la pena alejarse de los circuitos turísticos y adentrarse en la espesura del Orto Botánico:



En este detalle se aprecia la forma típica de las hojas plátano oriental
A la izquierda, Firmiana simplex (esterculiácea) y flores de Petra volubilis (verbenácea).
 En el centro, detalle de la corteza de la Zelcova serrata (ulmácea).
A la derecha, detalles de flores de acanto (Acanthus mollis).

Me sorprendieron estas amapolas (Romneya coulteri):




198. ESPACIO VERDE PÚBLICO



La expresión “espacio verde público” se usa en sentido amplio para designar estructuras urbanas muy diferentes entre sí en cuanto a superficie, funcionalidad y localización en la ciudad. Aunque cada espacio verde tiene su particularidad, todos ellos, desde los balcones floridos, los jardines de barrio y las alamedas hasta los grandes parques periurbanos, constituyen un patrimonio verde de gran importancia ecológica, cultural y social.

En los presentes días de calor sofocante sus beneficios se hacen mucho más evidentes, al moderar las temperaturas, purificando el aire y aportando sombra y humedad.