domingo, 27 de diciembre de 2015

139. YA ESTÁN AQUÍ

Mi naranjo ya ha empezado a florecer, adelantándose incluso al solsticio de invierno. ¿Los efectos del cambio climático ya están aquí? ¿Debemos preocuparnos por este regalo anticipado de navidad?
“Estos azahares pueden interpretarse como la señal de algo que no es únicamente bueno”, me ha respondido una jardinera noruega, que fue rectora de la Universidad de Bergen. “También hay ya narcisos en el parque de la Universidad de Oxford”, me ha comentado otra colega. Y sé por un jardinero belga que, en este preciso momento, un magnolio en un jardín cerca de Bruselas ha empezado a brotar inesperadamente.
Ya no vale la pena cuestionar el cambio climático, a pesar de las sospechas que este fenómeno genera debido a sus extensiones socioeconómicas y geopolíticas. Tampoco basta la declaración de buenas intenciones por parte de los dirigentes políticos. Ahora se trata de buscar las fórmulas concretas de atenuación de los efectos adversos. Muchas ciudades en las naciones más desarrolladas han comenzado a establecer “planes de adaptación” a los cambios, incluyendo la evaluación de riesgos y vulnerabilidades, además de la enumeración de medidas específicas para hacerles frente. Es necesario también sensibilizar a la ciudadanía, para que ajuste sus hábitos de transporte, de consumo energético, de alimentación y aprovisionamiento.

Con el perfume de estas flores prematuras, mi naranjo parece susurrar este aviso: “Jardinero, debes pasar a la acción”.

domingo, 13 de diciembre de 2015

138. ¿CAMBIO O RENUEVO?



The state of the world is in flux, and every object 
within it is subject to change [Frank Wilczek]


Al igual que las patatas, muchas plantas esconden sus tallos bajo tierra. Gracias a esta estrategia, pueden sobrevivir en terrenos donde las condiciones de vida son muy duras en ciertas estaciones del año. Bajo tierra, las yemas quedan protegidas del frío o del sol excesivo y de los mordiscos de los animales herbívoros. Los tallos ocultos adoptan distintas formas (tubérculos, rizomas, cormos y bulbos), especializadas en el almacenamiento del agua, los azúcares y los carbohidratos necesarios para resistir en los periodos de latencia y también, sobre todo, para poder resurgir de la tierra cuando las condiciones vuelvan a ser oportunas.
Cuando los bulbos rebrotan, como ahora ocurre con los narcisos, los jacintos y los irises, el jardín parece cambiado, con la promesa de flores dispuestas a colorear el invierno.
Pero el jardinero comprende que no se trata de un verdadero cambio, sino de una renovación cíclica. Todos los inviernos sucede lo mismo. Estos bulbos resurgen para ser lo que ya fueron.

La posibilidad de cambio, es decir, la generación de una planta nueva en el jardín, está en las semillas que produzcan las flores de los bulbos existentes. Esa es la única posibilidad de verdadero cambio… a menos que estos bulbos pudiesen, al terminar el invierno, no ocultarse bajo tierra como cada verano, sino, inesperadamente, resistir.

fuente:  La Voz del Sur - El Jardinero Tranquilo: "Resistir es también cambiar"

martes, 8 de diciembre de 2015

137. EL SALTO DE LA TORRE




Vivimos a merced
de lo que de nosotros ignora[ba]mos,
tal si entre los derechos que tuviese la vida
hubiera un misterioso derecho a no saber

[Joan Margarit]


Si te gustan los comentarios y crónicas del Jardinero Tranquilo y sus artículos en la Voz del Sur, quizá te guste también la novela que acabo de publicar EL SALTO DE LA TORRE.




La mente puede ser como una torre, desde lo alto de la cual tenemos un gran campo de visión. Desde las alturas nos parece verlo todo muy claro, y cuando saltamos y volvemos a caer en la tierra, al principio todo resulta confuso.
Los ojos ya no nos sirven tanto, y al recurrir al oído, al olfato y al tacto, comprendemos que están desentrenados. Saltar de la torre nos resitúa en el entorno, permitiéndonos reconsiderar los hábitos adquiridos, nuestras creencias y nuestros saberes.
Esta actitud ecológica, entendida en el sentido de consciencia de la inscripción integral del individuo en su medio, mostrará una realidad desconocida a los protagonistas, impulsándolos a participar en una aventura, donde los sueños y las palabras adquieren dimensiones extraordinarias.

Las primeras páginas y más información sobre la novela están disponibles en este enlace: <El salto de la Torre>



CRÍTICAS DE LA NOVELA "EL SALTO DE LA TORRE"

"Juan Manuel López Muñoz hace bailar su mirada de filólogo por una narración en la que lo iniciático se combina con el análisis metalingüístico de las palabras más íntimas de los dramas ancestrales del ser humano, para descubrir que reverberan con el eco de una verdad oculta y sorprendente" [Juan Ignacio Jiménez-Velasco, Muñoz Moya editores].

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“El lector que penetre las páginas de 'El salto de la torre' (Muñoz Moya Editores, 2015), primera novela del jerezano Juan Manuel López Muñoz, se sentirá atrapado por una fascinación ante el misterio de la que le resultará muy difícil escapar. A tal punto puede llegar la identificación con los personajes, lanzados a una huida hacia delante que lo es también para atrás, una fuga hacia el pasado hasta alcanzar el futuro o a la inversa, en un devenir circular que confirma la condición cíclica del destino del hombre: la pescadilla que se muerde la cola. Es particular la simpatía que despierta el neurótico profesor Mirón, una de las dos voces narradoras de la historia, un espécimen universitario que complementa el hilo de su discurso con los broches de realidad que le aporta la relación de íntima amistad con su colega Lucía, aun desde la distancia marcada por el hecho de que ella sea profesora en Chicago y él en Besançon. Pero la novela está tan llena de viajes, desplazamientos, visitas, comunicaciones y síntesis interpretativas que la vinculación emocional de Francisco Mirón con Lucía se refleja en semejante amalgama como una obsesión neuropática más. La otra voz narrativa de la historia -y primera en irrumpir-, Y -o Ypsilon-, corresponde a una extraña niña, al parecer secuestrada o acompañada constantemente por un tutor, Mwestro, y asistida por una anciana señora M. Una niña que dice haber sido clonada, perteneciente al linaje de Jesé, que debe aprender a mirar para ver, algo de lo que concienzudamente se encarga su tutor, conduciéndola por lugares que guardan los secretos de un deambular tan incesante como iniciático. Es Y quien comienza la narración del relato, arrancando desde unos inquietantes puntos suspensivos, principio del libro que hace presagiar su final. Debemos volver a ellos al culminar la lectura del volumen, para seguir la andadura enriquecidos con nuevas posibilidades de interpretación. El abismo del misterio no tiene fin y cada nueva lectura ilumina respuestas, pero ahonda el suspense con nuevas preguntas. La historia, por ser interminable, retorna siempre con los actantes que la ejecutan.  [Diario de Jerez, 23 de junio, Mauricio Gil Cano, poeta, periodista, gestor cultural, autor de El cuentista que decía la verdad (Ed. Dalya, 2016], Declaración de un vencido (E.H. Editores, 2008), etc.]

  


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 “Alta literatura, intriga y un argumento absolutamente novedoso” [19 de enero de 2016 - Juan García Larrondo, autor de Seré Isla (La Avispa 2001), Celeste Flora (Ediciones Irreverentes, 2013), Diálogos, Fragmentos y otras Levanteras (Ediciones El Boletín / Fundación SGAE, 2015), etc. ]


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 “Un relato estupendo, inquietante, interesante, adictivo” [ 11 de enero de 2016 - Josefa Parra, autora de Elogio a la mala yerba (Visor, 1996), Tratado de cicatrices (Calambur, 2006), La hora azul (Visor, 2007), Materia combustible (Ediciones en Huida, 2013), etc.]


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“In this highly original novel, which is partly set in Shakespeare’s country, the reader, at times, feels as if he or she is hearing Ariel’s whispers, or the words of long-dead famous people lost in the ether. It is almost as if one were able to hear Julius Caesar uttering alea jacta est, not while crossing the Rubicon but while he is throwing dice or playing some other games such as draughts or chess. In El salto de la torre the mystery surfaces on almost every page. It spreads over an immense chessboard and, like a piece or a pawn, the reader is moved from place to place in a timeless journey until he or she lands in Paris to witness the story’s outcome. The primeval Grail or, at least, some fragments of a mythical stone called Girón, are at the centre of a fascinating quest led by ‘Y’, the female protagonist, and ‘Mwestro’, her spiritual guide. The tendency to see history as a linear narrative is part of our rational discourse, but this book defeats this aspect of reality. Here, time as we conceive it has no place. The story moves in the direction of a remote past, and yet, at the same moment, it is projected into a remote future. Words, their origins, or rather their echoes from a very distant past, have the power to unlock what is yet to come as time goes on in a circular fashion. The past is the future and vice versa. Autobiographical traces as well as elements of dreams and leaps of the imagination continually emerge from the story. The author seems to question our own consciousness and La vida es sueño, that is Life is a dream, could well be this book’s leitmotif. This novel is one of the most original and haunting of my recent (and not-so-recent) reading”. [21 de diciembre de 2015 - Valentina Olivastri, autora de La dama del Laberinto (Ed. Bóveda) y de Prohibita Imago (Ed. Mondadori)].




ENTREVISTA CON EL AUTOR

A cargo de Juan Carlos González García en La Voz del Sur http://www.lavozdelsur.es/escribo-por-defecto-igual-que-respiro-o-camino


sábado, 5 de diciembre de 2015

136. EL ÁRBOL CAÍDO


Cuando un viejo árbol empieza a perder ramas, ya sea por el peso de las hojas que desarrolló excesivamente en tiempos de bonanza, ya sea por la podredumbre que invade su corteza y sus raíces, el jardinero puede lamentarse por no haberse dado cuenta a tiempo de las señales del deterioro... seguir leyendo.