sábado, 14 de marzo de 2015

113. EN EL LIMBO



"Cuidado con la esterilidad de una vida demasiado ocupada" [Sócrates]

Un amigo lector me paró por la calle para preguntarme por qué hacía tanto tiempo que no actualizaba el blog. Me justifiqué torpemente, diciendo que había estado fuera. Pero como insistió en saber dónde había estado exactamente, le dije: “fuera de conexión, en el más allá”. La respuesta disparatada neutralizó un poco su irritación, y se rió, en parte aliviado al comprender que no había aparentemente ninguna razón grave y en parte expectante ante la conclusión del chiste.
El más allá no era otra cosa sino un problema técnico de conexión telefónica y, por consiguiente, de internet.
Desde que el Papa Benedicto XVI había despojado a la noción de limbo de su referente habitual, el término se había visto forzado a buscar un nuevo referente y, por lo visto, lo había encontrado sin ningún problema. 
Yo siempre he imaginado a las palabras como cangrejos ermitaños: cuando una concha ya no les conviene, se desembarazan voluntariamente de ella y la reemplazan por otra. Y así, el limbo es ahora la situación de ausencia provocada por la imposibilidad de comunicarse con los demás a través del teléfono o de internet. Es como estar muerto pero sin estar ni en el cielo ni en el infierno, sino en un estado de ausencia, en la espera de poder reconectarse, en el mejor caso, lo antes posible de nuevo a la vida.
De vuelta al jardín, he encontrado todas las flores de las freesias abiertas de par en par.




1 comentario:

  1. Si fuese sólo la ausencia de conexión...
    Pero el limbo es la ausencia de sujección
    Un saludo

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