jueves, 2 de octubre de 2014

100. SED DE LO MISMO



Rien n'est nouveau sous le soleil,
même quand il n'y a pas de soleil
(Eugène Ionesco)

Cada septiembre, tras las primeras lluvias, empiezan a rebrotar los muscaris, las freesias y los narcisos. Entonces es el momento de retirarles la capa superior de la tierra, empobrecida y tostada por el sol del verano, de añadirles nueva tierra y abonarlos. Todos los años es lo mismo (→ 53). El Sr. G.  estuvo acompañándome el domingo pasado mientras hacía estas tareas. Al comentarle acerca de lo repetitivo que es el trabajo en el jardín, el Sr. G dijo que en la jardinería, como en la poesía, la repetición no produce aburrimiento ni monotonía, sino al contrario suscita un placer siempre renaciente, al permitir experimentar la maravilla de "lo esperable". Y acto seguido añadió: “Ya lo dijo Ionesco: "No hay nada nuevo bajo el sol, incluso cuando no hay sol". Un poco más tarde, al verme rellenar de tierra fresca el tiesto de los muscaris, el Sr. G insistió en su defensa de la repetición. “Estos muscaris, dijo, no murieron por haber vivido, florecido y fructificado, sino para volver a ser indefinidamente lo que ya fueron”.



La maceta de muscaris con una nueva capa de compost fresco y rico en nutrientes
Tras retirar los restos secos de la temporada pasada (izquierda), he añadido compost a todas mis macetas de bulbosas.
Apenas empiecen a florecer, las bajaré de la azotea al jardín, como hago todos los años.

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