sábado, 16 de agosto de 2014

93. VERDE SU OJO



Esta mañana, mientras cortaba las balsaminas, he encontrado una mantis religiosa posada en uno de los tutores. Es la primera vez que veo esta clase de insectos en mi jardín. Al observarla tan de cerca he comprendido muy bien la fascinación que las mantis ejercían sobre los artistas surrealistas, hasta el punto de que algunos como Dalí y Breton las tenían en sus casas, guardadas en terrarios. Para ellos, la mantis representaba el poder femenino. Un poder a la vez guerrero y tranquilo, como el de Minerva, Palas o la reina Talestris. 
Me he ausentado unos minutos para retirar los restos de las balsaminas, escogiendo los mejores frutos, y a la vuelta la mantis ya no estaba por ninguna parte. Mientras seleccionaba y guardaba las semillas de balsamina para la próxima primavera, desilusionado por la desaparición del insecto, me vino a la mente este poemita de Cocteau: ¡Devuélveme esta compañera mortífera, esta mantis religiosa, este amor que me devoraba! Su pico, sus largas piernas de amazona, verde su ojo de Palas al fondo de las ranuras del casco...




frutos y semillas de balsamina (Impatiens balsamina)




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