martes, 18 de marzo de 2014

70. LADRONES DE NÉCTAR



Me he levantado temprano el domingo por la mañana para hacer varios trabajos en el jardín. En primer lugar, he añadido nuevo sustrato a los pies de las plantas invernantes que ya han empezado a despertarse y a reverdecer, como las crocosmias, el hibiscus syriacus y el jazmín trachelospermum. Las anémonas coronarias que planté en la vieja pileta junto a la puerta del jardín (→53) no han dado el resultado esperado, debido a que los mirlos han desenterrado sistemáticamente los cormos. He retirado los pocos tallos que consiguieron más o menos brotar, pero en muy malas condiciones, y a continuación, tras renovar el sustrato, he sembrado en su lugar cuatro plantones de pimientos que he comprado en un vivero cercano. Me gusta destinar cada año un rincón del jardín a las hortalizas (→23). 
Cuando estaba recogiendo los utensilios y barriendo, llamó a la puerta el Sr. G. Hacía tiempo que no nos veíamos. Después de ponerle al día de los cambios en el jardín nos sentamos al sol, él en la silla de mimbre que suele utilizar y yo en una silla de playa que coloqué junto a la suya. 
Desde ahí vigilábamos el constante ir y venir de diversas clases de abejas (Apis, Eucera, Bombus, Xylocopa) a las flores de las freesias. Prácticamente todas se aprovisionaban de néctar cumpliendo el ritual de la polinización, guiadas por los dibujos y los cambios de color de los pétalos en su camino hacia la base de la corola. Las abejas carpinteras (Xylocopa violacea) sin embargo, más voluminosas que las melíferas y las euceras (→14), infringían la mayoría de las veces este viejo pacto.
En lugar de entrar en la flor por el lugar convenido, las xylocopas se posaban directamente sobre la base de la corola, hincaban allí sus mandíbulas y después robaban sin reparo el néctar.
Al ver esto, el Sr. G. dijo: “Así los pueblos del futuro han colonizado a los del pasado, unas veces siguiendo el ritual del dar y el recibir, pero la mayoría de las veces directamente saqueando”. Pensando que se trataba de un lapsus, le señalé que había dicho 'futuro' y 'pasado' en lugar de 'norte' y 'sur', pero él se volvió un poco ofuscado y exclamó: “Del norte al sur, del este al oeste, del futuro al pasado, ¡pero qué más da!”. No insistí más y seguimos mirando las abejas. Cuando el Sr. G se fue, me dediqué a retirar manualmente las flores marchitas de las freesias.

He sembrado cuatro plantones de pimiento en una pila junto a la puerta

El antiguo pacto de la polinización

detalle de flor y fruto incipiente de pimiento, 17/08/2014



No hay comentarios:

Publicar un comentario