sábado, 7 de septiembre de 2013

51. OKUPAS



Hoy está lloviendo. Los nuevos olores que emanan del jardín significan que el verano está terminando. Me he quedado un rato observando cómo las gotas de lluvia inundaban los rosetones de mi bromelia (neoregelia sp.), formando diminutos estanques. Uno de estos rosetones está en plena floración. La neoregelia lo anuncia señalizando con brácteas (→ 35) de un vivo color rojo en torno al rosetón. Al acercarme, he podido apreciar las flores sumergidas bajo el agua. Son espigas verdosas, amorfas y discretas, y se confunden con los restos de hojas a medio descomponer y con otros detritus acumulados dentro.
Cada uno de estos estanques es un mundo en miniatura  donde organismos microscópicos nacen, se multiplican y mueren. Los mosquitos vienen aquí a depositar sus huevos. Los pájaros insectívoros los usan como fuente de alimento y como abrevadero. Estos estanques también atraen a escarabajos, caracoles, babosas, gusanos y lagartijas. Todos estos ocupantes, permanentes u ocasionales, dejan tras de sí restos orgánicos y deyecciones que se depositan en el fondo del estanque, formando un barro muy nutritivo para las bromelias.
Pues estas plantas, maestras ellas mismas en técnicas de ocupación ilegal, presentan un sistema radicular muy poco desarrollado, adaptado básicamente para servirles como anclaje en sus desplazamientos en busca de espacios luminosos. Las bromelias viven en ecosistemas dominados por árboles y arbustos mucho más altos y frondosos que ellas. Para conseguir la luz necesaria, su astucia consiste en encaramarse a las ramas más altas de los árboles, adonde llegan en forma de semillas. Estas semillas son dispersadas, según la especie, por el viento o por los pájaros.
Una vez germinadas en la rama del árbol, las bromelias no lo parasitan, pues no enraízan en él, sino que sus raíces envuelven la rama, agarrándose a cualquier saliente. Por esta razón son llamadas plantas "epífitas". Sin nutrientes del suelo y sin acceso a la savia de los árboles, ellas han encontrado la forma de obtener agua y alimento diseñando sus cuerpos de tal forma que alberguen estanques en miniatura. Así, al tiempo que okupan el árbol, dan cobijo a una multitud de okupas...
Una libélula de color rojo llegó de repente y se detuvo un instante en el borde de una hoja de la neoregelia, como asomándose al estanque. Acordándome de estos versos de Homero le dije: "¡Forastera! ¿Quién eres? ¿De dónde llegaste, navegando por húmedos caminos?". Intenté fotografiarla pero la libélula se escapó volando a toda prisa. Mientras se alejaba aún le dije: "salve, huésped, para que en alguna ocasión, cuando estés de vuelta en tu patria, te acuerdes de mí".



Aun siendo plantas epífitas, las neoregelias se adaptan muy bien a la vida en macetas.
A la izquierda, detalle de las espigas florales en el interior del estanque.


detalle de hijuelos de neoregelia


2 comentarios:

  1. Como se multiplican las bromelias?
    Gracias
    M dolors

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  2. Antes de florecer, las bromelias producen hijuelos alrededor de la base del tallo central. De esta forma aseguran su supervivencia una vez que el tallo central se seque tras la floración. Cada hijuelo produce sus propias raíces mientras permanece aún unido a la planta madre por un pequeño tallo que funciona como una especie de cordón umbilical. Para multiplicar las bromelias, basta con cortar con un cuchillo esta especie de "cordón umbilical" para separar el hijuelo de la madre y luego replantarlo en otra maceta. La reproducción por semilla es bastante más complicada, y depende de la especie de bromelia (algunas producen bayas y otras semillas aladas). Añado un par de fotos arriba para mostrar un hijuelo de mi neoregelia.

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