jueves, 4 de abril de 2013

19. EL DESASTRE OSCURO.





Esta mañana, cuando he pasado por el Callejón del Tinte, en Cádiz, me ha sorprendido una extraña claridad procedente de la placita que sirve de patio de entrada a la Escuela de Arte, a la espalda del Museo Arqueológico. Esta plaza, habitualmente oscura debido a la sombra de una araucaria y un drago (dracaena drago), ambos varias veces centenarios, aparecía inusualmente luminosa.
Y en seguida he comprendido el porqué: en medio de la plaza estaba tumbado el drago, roto por la mitad.  El gigante había sucumbido bajo el efecto de las lluvias y del peso de su copa, por culpa de la negligencia de los responsables municipales.
La visión del drago derrumbado me sobrecogió. Había terminado su floración recientemente. Había pequeños fragmentos dispersos por toda la plaza. Alguna gente había desmembrado su copa antes redonda.
Era la escena de una Caída catastrófica. La palabra “derrumbarse” viene del latín rupes, “la roca”.  La muerte del drago escenificaba  así el desastre de la Inmensa Roca que cayó por primera vez desde las alturas, al inicio del mundo.

Mientras lo observaba enmudecido,  me acordé de estas palabras de Maurice Blanchot:


Es el desastre oscuro el que porta la luz.


Un mirlo observa en silencio el desastre


La retirada de los restos del drago el 25/04/2013
(a la derecha, detalle del mirlo asomándose al agujero dejado por las raíces del drago)


Un árbol es una plaza es mucho más que un árbol y da mucho más que sombra.

"El sufrimiento de nuestro tiempo: nuestras miradas estaban dirigidas hacia el suelo" (M. Blanchot)



La araucaria se ha quedado un tiempo solitaria, esperando la llegada del nuevo inquilino








El ayuntamiento ha decidido plantar un acebuche centenario. Creo que esta solución es un error. Trasplantar un acebuche centenario en una plaza sombría lejos del lugar donde creció es afrontar el desafío de un probable segundo desastre. El viejo drago ahora muerto se plantó siendo joven, y creció junto a los habitantes de Cádiz, convirtiéndose poco a poco en el símbolo que hoy es. Lo mejor habría sido plantar un árbol joven, savia nueva para reemplazar al gigante caído, de manera que los jóvenes de hoy pudiesen reconocerse él  y lo reconociesen con el paso del tiempo. Que este nuevo árbol viejo augure cambios en la ciudad.

04/02/2014: Casi un año después de la caída del drago, el acebuche apenas ha crecido
y el estado de la plaza es deplorable


1 comentario:

  1. "http://www.charlottemandell.com/
    "This is the obscure disaster that carries the light".
    Blanchot
    Meddeb
    Mandell
    Juan Manuel o José Manuel
    cuanta poesía
    un día muy luminoso a pesar de los irresponsables municipales

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