lunes, 25 de marzo de 2013

15. LA GOTA DE ROCÍO



"No me has encontrado, 
me anduve empapando de rocío"
[Arnaldo Calveyro]

Ros designaba en latín al rocío: al manto húmedo matutino y a cada gota, a cada esfera brillante idéntica a sí misma caída del cielo. También se utilizaba esta palabra para designar a las lágrimas, un ejemplo similar de repetición en serie. Ros era, además, cualquier parte de otra cosa, una reliquia, el resto de una situación anterior, cualquier cosa esencialmente caída, una lasca desprendida de una roca.

Ros es la esfera luminosa que, por caer una vez, volverá a caer, siempre idéntica a sí misma, en cada ciclo.


El Sr. G me dijo que debía olvidar el significado de las palabras y atender en adelante a sus sonidos:  "Los fonemas, las sílabas, son como gotas de rocío o de lluvia que al resbalar por un cristal, uniéndose y separándose, todas semejantes y a la vez distintas, acaban formando una única capa de humedad transparente sobre el vidrio". Según él, todas las palabras contienen el eco de la primera palabra. Los fonemas son gotas de agua purificadora y despiertan la memoria escondida en nuestros sueños. 
"Los sonidos nos reaniman, reafirmando nuestros pasos", añadió el Sr. G, antes de marcharse, mientras yo le hacía notar las flores que se habían abierto desde su última visita, las que estaban a punto de abrirse, y las que habían empezado a fructificar.


1 comentario:

  1. Arnaldo Calveyra hace milagros! Sí, señor! Jamás le conocí, pero fue leer la nota que le dedicó JUAN CRUZ, y tuve la urgencia de querer conocer la Poesía de Calveyra. Y sus poemas me han llegado al ALMA . Y ahora - Calveyra mediante - sé que existe un JARDINERO TRANQUILO . Bella tu prosa! Cordiales saludos.

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