jueves, 21 de febrero de 2013

06. EL LENGUAJE DE LAS PLANTAS (LAS HOJAS)


Alstroemerias bajo la lluvia
Lo que me parece particularmente fascinante de las plantas es cómo han sido capaces no sólo de averiguar que nosotros, los No-Plantas, somos seres sensoriales, sino además de sacar provecho de ello, creando un lenguaje multisemiótico destinado sólo para comunicarse con nosotros. 
Las plantas, que carecen del sentido de la vista, explotan para su propio beneficio una gama muy matizada de colores. 
Ellas, que carecen de olfato, son sin embargo capaces de crear perfumes exquisitos. 
Ellas, que no tienen sentido del tacto, no dudan en transformar sus cuerpos para animarnos a tocarlas o, al contrario, para disuadirnos de hacerlo. 
Ellas, que no tienen orejas, saben aprovechar los soplos de viento para producir sonidos identificadores (estoy pensando ahora, por ejemplo, en los álamos temblones). 
A priori, parecería que su lenguaje sólo puede ser un lenguaje sencillo, dado que carecen también de cerebro, pero cuanto más conocemos a las plantas, más nos damos cuenta de que ellas lo han diseñado deliberadamente sencillo para asegurarse que nosotros, los No-Plantas, podemos comprenderlo fácilmente. 
Porque nos hablan como hablamos a los niños o a los extranjeros que no conocen nuestro idioma: con frases sencillas y bien articuladas, construidas con un vocabulario esencial, repitiendo la misma idea de diferentes formas y con la ayuda de varios códigos semióticos. Así, las plantas, despliegan un arsenal de estrategias para captar nuestra atención con el fin de que podamos entender lo que quieren de nosotros, es decir, lo que ellas quieren que hagamos y cómo debemos hacerlo.

El lenguaje de las hojas se basa en cuatro categorías de rasgos semánticos: forma, textura, color y olor. 
En términos generales, este lenguaje se podría traducir al lenguaje humano de la siguiente manera :

FORMA: cuanto más grandes y anchas son las hojas, más detestan el sol; al contrario, las hojas pequeñas, las que tienen forma de aguja o están muy divididas parecen decir: "Ponme en un lugar soleado"

TEXTURA: La hoja lisa, suave y flexible, dice: "Me gustan la humedad y la sombra." Las plantas de hojas ásperas, rígidas, peludas, cerúleas y / o crasas prefieren al contrario la luz solar directa y resisten bien la sed.

OLOR: cuanto más fragante es la hoja, más le gusta a la planta el sol y mejor tolera la sequía.

COLOR: Las hojas muestran un color gris, marrón o rojizo para significar que quieren luz solar directa;  el color verde amarillento o una combinación de verde y de colores claros (amarillo, glauco, gris) se pueden traducir por: "Prefiero la semi-sombra o la luz no muy intensa"; el color verde oscuro normalmente caracteriza a las hojas de las plantas que aman la sombra, sobre todo si tal signo se combina con texturas delicadas (ver "texturas").

Al igual que en cualquier otra forma de comunicación, en la comunicación entre Plantas y No-plantas hay fracasos, malentendidos y engaños. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, ésta funciona como un reloj suizo. Aquí expongo algunos ejemplos (la distancia entre las líneas del papel es de 0,8 cm):





1 comentario:

  1. Puede que de la semilla de Caín venga el sudor y el trabajo forzado, los grilletes del huerto, la condición humana, pero tenía razón al aborrecer la abstracción, las manos siempre limpias de su hermano. ¿Hay que maldecir a la desagradecida higuera que niega su fruto? Ambiguo es el lenguaje de las plantas, joven padawan, tanto como el de los insectos o el del aire. Estamos condenados a interpretarlo.

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